La diferencia entre trabajar juntos y trabajar en equipo es algo que
se relaciona con la competencia que cada uno tiene para comunicarse con
el otro.
Vinculado con el coaching el temario es muy
amplio. Básicamente se centrará en la capacidad que tengamos en sostener
conversaciones con uno mismo y conversaciones con los demás. Es el
poder que tengamos de conversar.
Por otra parte, el
coaching ha puesto su atención en cómo disminuir el sufrimiento humano,
partiendo del convencimiento de que mucho de aquello que pensamos no
siempre somos capaces de transmitirlo, al menos de una manera que el
otro pueda entender. Gran parte de las dificultades que se generan entre
las personas obedecen a que no decimos lo que pensamos, porque no nos
damos cuenta de lo que sentimos o porque somos incapaces de transmitir
lo que sentimos para que otras personas puedan escucharlo del
modo apropiado.
Y
el coach, particularmente, es la persona que emplea esta metodología o
esta herramienta profesionalmente, está preparado para ayudar a crear
estas conexiones, para cubrir esos espacios ciegos, que no se ven, de
comunicación entre las personas. Y no solamente entre las personas, sino
además de la
persona consigo misma para acompañarlo a ver su propio campo de creencias limitantes y transformarlas en posibilidades.
El
coach al trabajar con un equipo tiene la posibilidad de ayudar a que se
construyan conversaciones que favorezcan el desarrollo de las personas y
el equipo, además de conseguir resultados que la organización pide y
necesita. Si en un grupo de trabajo cualquiera se hace un trabajo formal
de relevamiento sobre lo que cada uno cree que es un equipo,
probablemente tengamos tantas definiciones como personas haya en el
grupo. Si este grupo entrase en una discusión interna sobre lo que cree
que es un equipo, probablemente se
llegaría a la conclusión que la
discusión no condujo a nada. Creo que muchos de nosotros tenemos
experiencias similares. Esto sucede porque cada uno tiene un
convencimiento, su propia "verdad" y la verdad, en este terreno como en
muchos otros, es algo que conviene poner entre paréntesis o con signos
de
interrogación.
Aquí hay una clave para el
coaching: entre sus paradigmas actuales cuestiona el tema de la verdad:
Si hay muchas verdades evidentemente no hay "una" verdad. El trabajo
consiste entonces en cómo trabajar juntos poniéndose de acuerdo acerca
del modo que cada uno observa la realidad.
Desde la
perspectiva que ahora tratamos, quiero describir lo que nosotros tomamos
como un modelo de lo que es un equipo. No es el único ni es la verdad.
Para nosotros, es un conjunto de personas que está en un tiempo y un
espacio determinado, donde cada uno considera que su presencia y
participación son cruciales para los otros. Si no existe esta
comprensión de que "yo" soy importante y que "los otros" son importantes
para que funcionemos juntos, el esfuerzo se diluye. Todos deben sentir
que son parte de una totalidad
y que su presencia y su participación son completamente fundamentales.
Además
tienen un compromiso: están allí para lograr algo juntos. No sólo está
el concepto de "lograr o alcanzar un objetivo" sino que también está el
sentimiento de hacer las cosas de la mejor manera para trabajar juntos.
Todo esto debe suceder entendiendo siempre que el equipo se encuentra en
el marco de una organización mayor, más grande que el equipo. Puede ser
una organización o institución de cualquier tipo, donde a su vez
existen ciertas normas, objetivos, políticas y estrategias. Si un equipo
no tiene conciencia de dónde está instalado y a qué responde, pierde su
posibilidad de actuar efectivamente, porque se dispersa al no tener en
cuenta las necesidades y las búsquedas estratégicas de la compañía.
DIANA MAZAL
Bienvenidos a tu espacio de aprendizaje, espacio donde podremos compartir nuestras ideas y experiencias, creencias y cosmovisiones en búsqueda del camino de la verdadera Gerencia Efectiva y las habilidades del verdadero Coach. Este blog ha sido creado para ti, que comienzas este andar de crecimiento y mejoramiento para convertirnos en aquello que hemos deseado: mejores seres humanos. Adelante...
jueves, 18 de octubre de 2012
jueves, 11 de octubre de 2012
LOS 10 “ERRORES” FRECUENTES DEL COACH
·
REACCIONAR
o
Intentar arreglar, solucionar los problemas
del colaborador/ coachee. No entender que quizás sólo necesita ser escuchado,
independientemente de la situación y que no espera feedback de su directivo.
o
Entrar demasiado rápido con
comentarios/consejos/soluciones. El coach no se toma el tiempo de reflexionar y
responder antes de reaccionar.
·
SERMONEAR
o
Elude las opiniones del colaborador, no
tomando en consideración la experiencia e inteligencia del mismo.
o
El coach tiene fuertes opiniones y las impone
al colaborador/coachee en vez de compartirlas. Y en el peor de los casos puede
ser descortés y desconsiderado.
o
Necesita tener razón e intentar convencer, en
vez de exponer ideas y opciones. Esto puede convertirse en un concurso de ideas
y no en Coaching.
o
El coaching parte de la arrogancia y no de la
curiosidad.
·
ABUSAR DE
SUGERENCIAS
o
El coach se precipita a la hora de compartir
o responder. Las respuestas pueden ser superficiales y poco meditadas.
o
La sesión de coaching es una lucha de poder:
no colaboradora. El coach intenta mostrar su pericia, ser el experto, alardear.
·
BLANDO
o
El coaching es débil e insulso. El colaborador
/coachee se aburre.
o
El coach es pasivo en vez de ser un aliado
colaborador.
·
NO GESTIONAR
EL PROCESO
o
Dejar que el coachee/colaborador te maree
o
El coach persigue al colaborador por caminos
a ninguna parte. Horas de tiempo perdido buscando lo imposible.
o
El coach acepta ciegamente las metas del colaborador
·
LIMITADO
o
Ve la vida a través de un solo paradigma en
vez de múltiples paradigmas.
o
Espera que el colaborador siga el camino que
le sirvió al coach.
·
DESACOMPASADO
o
El coach fija las prioridades del coaching
ignorando los intereses y necesidades
del colaborador.
o
No seguir el ritmo del colaborador, ir hacia
atrás.
o
El coach habla “al” colaborador no “con” él.
Largos monólogos sin preguntas ni discusión.
·
REFERIR A SÍ
MISMO
o
Hablar sobre ti durante más de 60 segundos
cada vez.
o
Lleva la atención hacia el coach en vez de
hacia el colaborador.
o
El coach usa mucho la palabra “yo”.
o
Usar tu vida como modelo para tus colaboradores.
Puede ser una actitud muy arrogante e insensible.
·
CONTENERSE
o
Temor a expresar plenamente opiniones
personales.
o
Reservar opiniones en vez de ser honesto y
directo.
o
No ser tú mismo. El coach acepta un rol,
perdiendo espontaneidad y autenticidad.
·
ETIQUETAR AL
COACHEE/ COLABORADOR
o
Hacer coaching de la misma manera con cada colaborador.
No reconocer la individualidad de cada uno.
o
No personalizar tu acercamiento a las
necesidades y situación del colaborador.
o
Encasillar al colaborador.
jueves, 4 de octubre de 2012
Proceso de Coaching de Equipos
La
finalidad de los procesos de Coaching de Equipos es acompañar a los
equipos en el desarrollo de su rendimiento, para que el resultado del
conjunto supere con creces al de la suma de las partes.
El Coaching
Organizacional de Equipos trata de lograr mayor cohesión y unidad
entre los miembros de los equipos mejorando la comunicación, la confianza,
el liderazgo y las competencias directivas. Alinear y aunar
esfuerzos para coordinar acciones de manera eficaz en objetivos comunes a toda
la organización y mejorar en la gestión de conflictos.
El Coach
Empresarial de Equipos acompaña al equipo hacia el logro de la madurez
cultural de la organización, buscando ampliar cada vez en mayor medida, la
autonomía y el compromiso de sus miembros.
El Coach
Empresarial centra su atención en las relaciones que se establecen entre los
miembros del equipo y el impacto que tienen dichas interacciones en los
resultados que la organización quiere o espera conseguir.
De la
atenta observación de estas relaciones suelen surgir los aprendizajes claves
para potenciar los cambios.
El Coach
ayuda a la reflexión colectiva sin involucrarse en el tejido de relaciones, sin
tomar el control de las reuniones ni relevar a sus integrantes de sus responsabilidades.
El equipo
es el que dirige su propio aprendizaje, manteniendo en todo momento el control
de sus objetivos, de sus métodos y de su forma de operar. El Coach
Empresarial de Equipos acompaña dando feedback y siendo espejo, ayuda a la
reflexión estratégica y entrena la fluidez del diálogo.
“La característica fundamental de un equipo
relativamente no alineado es el desperdicio de energía. Por el contrario cuando
un equipo logra mayor alineamiento surge una dirección común y las energías
individuales se armonizan.” - Peter M. Senge
Características fundamentales del Coaching de Equipos
La clave del aprendizaje en equipo no depende de la amistad sino de otro tipo de relación.
La base del Coaching de Equipos es el dominio personal de sus componentes y se desarrolla con la visión compartida.
Es un proceso de alineación con la visión compartida para crear los resultados que todos realmente quieren.
Cuando uno está en un equipo auténticamente alineado con la visión compartida tiene una sensación muy difícil de describir. Es una experiencia mágica. Los jazzistas lo hacen en términos místicos, dicen: “la música no fluye desde de ti sino a través de ti”
Hablando de esta característica muchos managers comentan que han vivido comités de muchas horas de duración sin darse cuenta del paso del tiempo. Habían llegado a un entendimiento compartido sin tener que votar nunca.
El proceso esencial del Coaching de Equipos
La esencia del Coaching de Equipos es la alineación con la visión compartida.
Es un proceso de alineación con la visión compartida para crear los resultados que todos realmente quieren. Cuando un equipo está alineado con la visión compartida se transforma en un microcosmos para aprender a través de toda la organización.
El proceso del Coaching de Equipos supone un dominio de las prácticas del diálogo y la discusión. Implica aprender a afrontar creativamente las poderosas fuerzas que se oponen: conflictos enfrentados, rutinas defensivas, supuestos y guerras de abstracción.
La base del Coaching por Equipos es el dominio personal de sus componentes y se desarrolla con la visión compartida. Pero hay equipos formados por personas con elevado dominio personal, de gran talento, formación, con grandes habilidades y que durante cierto tiempo comparten una visión y, en cambio, no consiguen aprender porque no han logrado esta alineación continuada.
No funcionan como aquél gran grupo musical u orquesta que saben tocar todos juntos y que suenan como uno solo.
La clave del aprendizaje en equipo no depende de la amistad sino de otro tipo de relación.
La base del Coaching de Equipos es el dominio personal de sus componentes y se desarrolla con la visión compartida.
Es un proceso de alineación con la visión compartida para crear los resultados que todos realmente quieren.
Cuando uno está en un equipo auténticamente alineado con la visión compartida tiene una sensación muy difícil de describir. Es una experiencia mágica. Los jazzistas lo hacen en términos místicos, dicen: “la música no fluye desde de ti sino a través de ti”
Hablando de esta característica muchos managers comentan que han vivido comités de muchas horas de duración sin darse cuenta del paso del tiempo. Habían llegado a un entendimiento compartido sin tener que votar nunca.
El proceso esencial del Coaching de Equipos
La esencia del Coaching de Equipos es la alineación con la visión compartida.
Es un proceso de alineación con la visión compartida para crear los resultados que todos realmente quieren. Cuando un equipo está alineado con la visión compartida se transforma en un microcosmos para aprender a través de toda la organización.
El proceso del Coaching de Equipos supone un dominio de las prácticas del diálogo y la discusión. Implica aprender a afrontar creativamente las poderosas fuerzas que se oponen: conflictos enfrentados, rutinas defensivas, supuestos y guerras de abstracción.
La base del Coaching por Equipos es el dominio personal de sus componentes y se desarrolla con la visión compartida. Pero hay equipos formados por personas con elevado dominio personal, de gran talento, formación, con grandes habilidades y que durante cierto tiempo comparten una visión y, en cambio, no consiguen aprender porque no han logrado esta alineación continuada.
No funcionan como aquél gran grupo musical u orquesta que saben tocar todos juntos y que suenan como uno solo.
jueves, 27 de septiembre de 2012
Estudio de Caso de aplicación de Coaching
En este caso la necesidad de implementar un proceso de coaching se da básicamente por las
diferencias culturales que existían en el equipo de trabajo a conformar, pues
como bien lo plantea el caso se escogerían personas de las 3 empresas que de
manera independiente venían realizando el proceso de venta y
marketing para cada marca.
Así mismo, surge la necesidad de
conocer y escuchar las alternativas que cada empleado ha venido implantando o
tiene pensadas para desarrollar de la mejor manera este nuevo proyecto,
logrando a su vez que nuestro mayor activo se sienta
escuchado e involucrado en este nuevo proceso donde forman parte fundamental
para el logro de los objetivos planteados.
En este caso podemos traer una frase muy
cierta "desempeños individuales excepcionales se suman en logros organizacionales excepcionales" sacando lo mejor de cada
empleado, a pesar de la cultura organizacional en la que se venía desempeñando,
nos puede llevar al logro de los objetivos planteados.
Los
objetivos para realizar este proceso de coaching son:
a. Identificar la cultura de cada individuo que hace parte del equipo con
el fin de
aprovechar lo mejor de cada una de ellas en el nuevo reto adquirido.
aprovechar lo mejor de cada una de ellas en el nuevo reto adquirido.
b. Potencializar las capacidades de cada empleado en la búsqueda de
alternativas de acción para el cumplimiento de los objetivos planteados con la
creación de esta nueva área de empresa.
alternativas de acción para el cumplimiento de los objetivos planteados con la
creación de esta nueva área de empresa.
1. Imagina que hay un área Manager
Junior que durante 2 años seguidos si cumplía con los objetivos de ventas de
sus aeropuertos pero no con los objetivos de rentabilidad, pues acordaba inversiones muy altas con los operadores de las tiendas
Duty Free en cuanto a alquiler de espacios y pago por las promociones
especiales. Como líder-coach, qué conversación podrías tener con este
colaborador para su futuro desarrollo? ¿Qué preguntas
potentes utilizarías? Básicamente sería aclarar con el empleado el objetivo por
el cual se encuentra desarrollando diariamente su labor, reconocer la labor
realizada hasta el momento y elogiar los logros adquiridos hasta ahora, pero
indicar que no solo es cumplir con unas ventas
establecidas, sino también con un nivel de rentabilidad que nos exige la
empresa. Luego de dejar claro este objetivo, le pregunto si conoce la situación
actual de su tienda en cuanto a estos resultados se refiere. Al aclarar este otro paso procedo a indagar sobre la forma cómo cree que
podemos llegar a cumplir con los objetivos de manera integral planteando las
siguientes preguntas:
a. Plantea
tu nuevo objetivo en cuanto a ventas y rentabilidad
b. Crees
que puedes lograrlo?
c. Qué
estás dispuesto a dejar para lograr el objetivo?
d. Con
quién cuentas para alcanzar este nuevo objetivo?
e. Cómo
lo harán?
f. Qué
otras alternativas planteas?
g. Cómo
superarás los inconvenientes que se presenten en el camino?
h. Cuánto
tiempo necesitas para lograr este resultado?
i. Plantea
el camino a seguir...
j. Cómo harás para mantener este
resultado? Por último le hago saber al colaborador que
cuenta con el apoyo de la empresa para continuar en le búsqueda y el logro de
los objetivos y en el mejoramiento continuo de su tienda.
2. Qué
acciones concretas puede realizar la directora de la división para convertir su grupo en equipo? ¿Qué objetivos puede tener para contratar un
team coaching y por qué?
Básicamente sería integrarlos, hacerlos
conocedores y partícipes de la nueva visión que manejamos como área de trabajo,
donde juegan parte fundamental e importante para el logro de los objetivos
planteados. Hacerles ver que no hemos cambiado de empresa, simplemente nos
encontramos ante un nuevo reto con la mezcla de las tres marcas y que han
confiado en nosotros para llevar adelante este gran proyecto.
Adicionalmente
escuchar sus inquietudes, realizar feed back, y planteamientos sobre cómo creen
que podemos lograr los objetivos. Que sientan que como directora del equipo
estoy dispuesta a escuchar y tener en cuenta su opinión para llevar a cabo
nuestra labor. También estar abierta y dispuesta a los
cambios que nuestro entorno al interior del equipo puedan presentarse para
desarrollarlos de la mejor manera.
Para
contratar un team coaching puedo plantear los siguientes objetivos:
a. Comprometer
con la visión de la división a cada uno de los
colaboradores, buscando a su vez la mejor manera de llegar a cumplirla
b. Lograr
que cada miembro del equipo se identifique con su función o labor a realizar
dentro de este nuevo proyecto y adquiera un mayor nivel de compromiso y responsabilidad con el logro de los objetivos
3. Qué
acciones concretas podría haber realizado la directora como Líder-Coach y líder
de un equipo de ALTO RENDIMIENTO para conseguir el COMPROMISO de todos y cada
uno de los colaboradores y conseguir así este resultado?
El compromiso es un intangible
importantísimo para el logro de los objetivos. La parte personal y motivacional
es muy importante en la búsqueda de que el empleado se sienta comprometido con
los resultados de su labor, por lo que una vez más lo
primero sería dar a conocer a los colaboradores el nuevo proyecto y su
importancia para alcanzar los objetivos del mismo, donde como siempre son parte
fundamental, animándolos con los excelentes resultados y el reconocimiento de
lo que hemos conseguido hasta ahora.
Adicional a la parte motivacional se le
plantean los beneficios económicos que trae el ingreso de nuevas líneas de
productos que conlleva al aumento de las ventas y por ende a un mayor ingreso
para colaborador, al crecimiento de nuestra empresa y por ende a mayores posibilidades de
escalar dentro de la misma, representado a su vez en una mayor estabilidad de
la misma.
Recordarles que comenzamos de la nada,
siendo un proyecto totalmente innovador, el que hemos podido sacar
adelante con excelentes resultados. Que este nuevo reto también seremos capaces
de alcanzarlos si cada uno de nosotros continúa dando lo mejor de sí
mismo."
miércoles, 19 de septiembre de 2012
El coaching empresarial como estrategia de aprendizaje
ara nadie es un secreto que en las organizaciones hay aspectos limitantes del aprendizaje
profundos. Muchas veces los individuos están incluso conscientes de que sus
acciones son insuficientes o simplemente ineficaces. El problema no reside en
que no sean capaces de observar los efectos negativos de sus comportamientos.
Lo saben y sin embargo no sabe que hacer para modificarlos. No saben que
podrían aprender y cómo hacerlo para cambiar lo que reconocen que no funciona.
Papel del coaching en la empresa
Veamos un ejemplo. La relación entre el jefe y uno de
sus subordinados, o entre dos miembros de un mismo equipo, es a todas luces
deficiente. Ambos lo saben y lo sienten. Ambos quisieran que las cosas fueran
diferentes. No se trata de personas masoquistas. Ambos han intentado algunos
cambios con la expectativa de resolver este problema. Sin embargo, nada
pareciera funcionar y a veces la situación pareciera incluso empeorar. Ambos parecieran exhibir la motivación
adecuada para aprender aquello que los llevaría a un tipo diferente de
relación.
La motivación no es el problema. El problema es que no
saben qué es lo que realmente no funciona y qué es lo que debieran aprender.
Situaciones como estas las encontramos frecuentemente y en todos los ámbitos de
nuestras vidas, en el trabajo, en la familia, en la pareja, etc. Las cosas no
funcionan y no sabemos qué hacer para corregirlas. El observador que somos ha
llegado al límite de su capacidad para discernir lo que acontece y para poder
iniciar un proceso de aprendizaje orientado a rectificar la situación.
¿Significa lo anterior que la situación no tiene
salida?. ¿Significa que no hay solución al problema?. Esa es la respuesta que
normalmente damos a estas situaciones. Ello implica que terminamos optando por
resignarnos a lo que consideramos que no puede ser modificado o simplemente
optamos por la ruptura de la relación con el otro, como una manera de quitarnos
el problema de encima. Estas situaciones las encontramos en los ámbitos de la
vida.
Sin embargo, los costos para organización que suelen
tener las opciones de resignación o ruptura son muy altos. Al mantener
resignadamente una relación deficiente afectamos el ambiente de trabajo y muy
posiblemente la productividad del equipo. Al optar por la ruptura posiblemente
nos desprendemos de alguien que puede ser capaz de aportes valiosos más allá
del área de no entendimiento. Situaciones como la descrita afectan la
productividad y el clima emocional de la organización. Se trata, por lo tanto,
de una situación que, al menos en el papel, llama a la transformación y al
aprendizaje y donde pareciera que ello no es posible.
Es en estas condiciones en las que surge la alternativa
del “coaching”. El coaching precisamente surge como una posibilidad cuando
enfrentamos el juicio de que tenemos un problema que no somos capaces de
resolver y donde pareciera que no hay caminos para hacerse cargo de él. No se
trata, sin embargo, de situaciones en las que no sabemos cómo hacer algo porque
no tenemos los conocimientos – conocimientos socialmente disponibles – para
poder actuar de manera efectiva. En este caso, podemos contratar a quién sabe o
por simplemente aprender lo que no sabemos. Este tipo de aprendizaje que se
sitúa dentro de lo que hemos llamado aprendizaje de primer orden. El
aprendizaje de primer orden se caracteriza por tratarse de un aprendizaje que
se realiza a través de una expansión de la capacidad directa de acción. Añade
competencias nuevas a mi antiguo repertorio de competencias, sin poner en
cuestión el tipo de observador que soy.
El coaching no descansa en el acceso a conocimientos
socialmente disponibles y utilizables por cualquiera independientemente de cómo
sean. El coaching apunta a un lugar diferente. Busca develar el tipo de
observador que es un individuo particular, como asimismo busca detectar cómo
esa particular forma de observar, asociada con nuestra particular forma de ser,
contribuye a que tengamos determinados problemas y que no nos sea posible
resolverlos. El aprendizaje que resulta de este tipo de intervención lo
llamamos aprendizaje de segundo orden. Lo que caracteriza al aprendizaje de
segundo orden es el hecho que no busca directamente la expansión de la
capacidad de acción de la persona involucrada, sino que busca alterar su acción
– y, por lo tanto, producir aprendizaje – modificando el tipo de observador que
esa personas es, observador que la lleva a actuar de una u otra manera.
La raíz del problema, en este caso, no está en el acceso
a conocimientos socialmente disponibles, sino en mi forma particular de ser, en
mi forma de observar lo que acontece y en las opciones para actuar que resultan
del tipo de observador que soy. Por remitir a la forma particular de ser de las
personas, llamamos a esta alternativa de coaching, coaching ontológico. Con
ello simplemente apuntamos al hecho de que este tipo de coaching trabaja con la
forma particular de ser de las personas y con la manera como tal forma de ser
contribuye a generarles los problemas que ellas encaran y las posibilidades que
se les abren y se les cierran.
El coaching es una
alternativa importante para promover el aprendizaje dentro de la organización.
Se hace cargo de manera específica de uno de los problemas que limita el
aprendizaje individual, a decir, las barreras que le impone al aprendizaje el
tipo de observador que es cada individuo.
Dado los desafíos que imponen a las organizaciones sus
entornos en cambio permanente y acelerado cabe anticipar que junto con la
creación de gerencias de transformación y aprendizaje, veremos también emerge
la figura del coach empresarial como una función dentro de las organizaciones
para identificar y disolver las barreras que tanto en la acción como en los
procesos de aprendizaje enfrentan sus miembros. Este será un especialista, con
un determinado conjunto de competencias, al que la organización podrá recurrir
cada vez que sienta que las acciones de sus miembros se entraban y que éstos
muestran no ser capaces de resolver tales dificultades por sí mismos.
Hoy en día, sin embargo, se escucha con creciente
frecuencia la idea de que las competencias de coaching no pueden limitarse a la
emergencia de una nueva función, sino que ellas requieren ser igualmente
incorporadas como parte integrante de las competencias directivas. Son muchos
los autores que insisten e esta idea.
Michael Hammer, por ejemplo, hablándonos del nuevo tipo
de directivo que hoy es requerido nos dice este directivo “se convierte en un
coach”. Alguien cuyo rol es aconsejar, apoyar, facilitar. Que prepara a los
miembros del equipo para que puedan hacer su trabajo. Pero no basándose en la
premisa de que los directivos están mejor cualificados para hacerlos, porque,
francamente, si estuviesen más capacitados para hacerlo es seguro que estarían
haciéndolo ellos mismos. Sino porque su capacidad está en potenciar y
enriquecer el “trabajo del equipo”.
Más adelante Hammer añade, “en la organización del
futuro tendremos tres tipos de personas. Tendremos la inmensa mayoría que
son quienes agregan valor, la gente que hace el trabajo real, sea éste
rutinario o altamente creativo. Tendremos un grupo pequeño de coaches para
darles apoyo y servirles de facilitadores. Y tendremos un puñado de líderes,
que son quienes dirigen la organización” y que, como vimos, deberán incorporar
en su labor muchas de las competencias del coach. Tres tipos de miembros dentro
de la organización: quienes hacen el trabajo real, los coaches y los
directivos/coaches.
La función del nuevo directivo no será la de ordenar,
supervisar, controlar y predecir. Ello caracterizaba la función tradicional del
directivo. Sin embargo, esto ha dejado de ser un comportamiento efectivo en un
entorno dinámico como el actual. En el esquema tradicional, le correspondía al
directivo determinar lo que sus subordinados debían hacer y asegurar que lo
hicieran de la manera más efectiva. A éstos sólo les correspondía seguir las
instrucciones impartidas desde arriba. El directivo era quien sabía, los
subordinados ejecutaban lo que este les indicaba. En el nuevo esquema, es tarea
del directivo expandir constantemente el potencial de desempeño de quienes
trabajan bajo su responsabilidad. No basta con que éstos hagan lo que el
directivo esté en condiciones de instruirles. Es responsabilidad del directivo
que quienes trabajan para él hagan todo cuanto les sea posible en la
consecución de los objetivos planteados y que incursionen en áreas donde el
directivo deja de ser competente y, por lo tanto, en las que no puede darles
instrucciones.
Ello modifica por completo el rol del directivo. Cuando
se dirige a través de órdenes e instrucciones se busca asegurar desempeños
mínimos de parte de los subordinados. La orden define lo que no puede dejar de
hacerse, lo que el subordinado está obligado a hacer. En este sentido, la orden
o instrucción fija la cota inferior de un desempeño. Pero con órdenes no se
inducen los más altos desempeños posibles, ni se busca la expansión de esos
umbrales de posibilidades.
En el nuevo esquema pierde muchas veces sentido hablar
incluso de subordinados. El directivo se transforma en un facilitador del
desempeño de su gente. Él los sirve a ellos para que no sólo rindan de acuerdo
a sus máximas posibilidades, sino para que estén un proceso permanente de
superación y aprendizaje. En este nuevo esquema, las competencias del coach resultan
decisivas para el directivo. A través de ellas, éste se está preguntando
constantemente por lo que restringe las acciones de su gente, declarando
insuficiencias y quiebres en sus desempeños, fijando nuevas metas, disolviendo
cualquier traba que pueda resentir la posibilidad de desempeños superiores.
R. Echeverría
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)