jueves, 18 de octubre de 2012

Coaching y Coordinación de Equipos

La diferencia entre trabajar juntos y trabajar en equipo es algo que se relaciona con la competencia que cada uno tiene para comunicarse con el otro.

Vinculado con el coaching el temario es muy amplio. Básicamente se centrará en la capacidad que tengamos en sostener conversaciones con uno mismo y conversaciones con los demás. Es el poder que tengamos de conversar.

Por otra parte, el coaching  ha puesto su atención en cómo disminuir el sufrimiento humano, partiendo del convencimiento de que mucho de aquello que pensamos no siempre somos capaces de transmitirlo, al menos de una manera que el otro pueda entender. Gran parte de las dificultades que se generan entre las personas obedecen a que no decimos lo que pensamos, porque no nos damos cuenta de lo que sentimos o porque somos incapaces de transmitir lo que sentimos para que otras personas puedan escucharlo del
modo apropiado.

Y el coach, particularmente, es la persona que emplea esta metodología o esta herramienta profesionalmente, está preparado para ayudar a crear estas conexiones, para cubrir esos espacios ciegos, que no se ven, de comunicación entre las personas. Y no solamente entre las personas, sino además de la
persona consigo misma para acompañarlo a ver su propio campo de creencias limitantes y transformarlas en posibilidades.

El coach al trabajar con un equipo tiene la posibilidad de ayudar a que se construyan conversaciones que favorezcan el desarrollo de las personas y el equipo, además de conseguir resultados que la organización pide y necesita. Si en un grupo de trabajo cualquiera se hace un trabajo formal de relevamiento sobre lo que cada uno cree que es un equipo, probablemente tengamos tantas definiciones como personas haya en el grupo. Si este grupo entrase en una discusión interna sobre lo que cree que es un equipo, probablemente se
llegaría a la conclusión que la discusión no condujo a nada. Creo que muchos de nosotros tenemos experiencias similares. Esto sucede porque cada uno tiene un convencimiento, su propia "verdad" y la verdad, en este terreno como en muchos otros, es algo que conviene poner entre paréntesis o con signos de
interrogación.

Aquí hay una clave para el coaching: entre sus paradigmas actuales cuestiona el tema de la verdad: Si hay muchas verdades evidentemente no hay "una" verdad. El trabajo consiste entonces en cómo trabajar juntos poniéndose de acuerdo acerca del modo que cada uno observa la realidad.

Desde la perspectiva que ahora tratamos, quiero describir lo que nosotros tomamos como un modelo de lo que es un equipo. No es el único ni es la verdad. Para nosotros, es un conjunto de personas que está en un tiempo y un espacio determinado, donde cada uno considera que su presencia y participación son cruciales para los otros. Si no existe esta comprensión de que "yo" soy importante y que "los otros" son importantes para que funcionemos juntos, el esfuerzo se diluye. Todos deben sentir que son parte de una totalidad
y que su presencia y su participación son completamente fundamentales.

Además tienen un compromiso: están allí para lograr algo juntos. No sólo está el concepto de "lograr o alcanzar un objetivo" sino que también está el sentimiento de hacer las cosas de la mejor manera para trabajar juntos. Todo esto debe suceder entendiendo siempre que el equipo se encuentra en el marco de una organización mayor, más grande que el equipo. Puede ser una organización o institución de cualquier tipo, donde a su vez existen ciertas normas, objetivos, políticas y estrategias. Si un equipo no tiene conciencia de dónde está instalado y a qué responde, pierde su posibilidad de actuar efectivamente, porque se dispersa al no tener en cuenta las necesidades y las búsquedas estratégicas de la compañía.

DIANA MAZAL

jueves, 11 de octubre de 2012

LOS 10 “ERRORES” FRECUENTES DEL COACH



·         REACCIONAR
o    Intentar arreglar, solucionar los problemas del colaborador/ coachee. No entender que quizás sólo necesita ser escuchado, independientemente de la situación y que no espera feedback de su directivo.
o    Entrar demasiado rápido con comentarios/consejos/soluciones. El coach no se toma el tiempo de reflexionar y responder antes de reaccionar.
·         SERMONEAR
o   Elude las opiniones del colaborador, no tomando en consideración la experiencia e inteligencia del mismo.
o   El coach tiene fuertes opiniones y las impone al colaborador/coachee en vez de compartirlas. Y en el peor de los casos puede ser descortés y desconsiderado.
o   Necesita tener razón e intentar convencer, en vez de exponer ideas y opciones. Esto puede convertirse en un concurso de ideas y no en Coaching.
o   El coaching parte de la arrogancia y no de la curiosidad.
·         ABUSAR DE SUGERENCIAS
o   El coach se precipita a la hora de compartir o responder. Las respuestas pueden ser superficiales y poco meditadas.
o   La sesión de coaching es una lucha de poder: no colaboradora. El coach intenta mostrar su pericia, ser el experto, alardear.
·         BLANDO
o   El coaching es débil e insulso. El colaborador /coachee se aburre.
o   El coach es pasivo en vez de ser un aliado colaborador.
·         NO GESTIONAR EL PROCESO
o   Dejar que el coachee/colaborador te maree
o   El coach persigue al colaborador por caminos a ninguna parte. Horas de tiempo perdido buscando lo imposible.
o   El coach acepta ciegamente las metas del colaborador
·         LIMITADO
o   Ve la vida a través de un solo paradigma en vez de múltiples paradigmas.
o   Espera que el colaborador siga el camino que le sirvió al coach.
·         DESACOMPASADO
o   El coach fija las prioridades del coaching ignorando los intereses y  necesidades del colaborador.
o   No seguir el ritmo del colaborador, ir hacia atrás.
o   El coach habla “al” colaborador no “con” él. Largos monólogos sin preguntas ni discusión.
·         REFERIR A SÍ MISMO
o   Hablar sobre ti durante más de 60 segundos cada vez.
o   Lleva la atención hacia el coach en vez de hacia el colaborador.
o   El coach usa mucho la palabra “yo”.
o   Usar tu vida como modelo para tus colaboradores. Puede ser una actitud muy arrogante e insensible.
·         CONTENERSE
o   Temor a expresar plenamente opiniones personales.
o   Reservar opiniones en vez de ser honesto y directo.
o   No ser tú mismo. El coach acepta un rol, perdiendo espontaneidad y autenticidad.
·         ETIQUETAR AL COACHEE/ COLABORADOR
o   Hacer coaching de la misma manera con cada colaborador. No reconocer la individualidad de cada uno.
o   No personalizar tu acercamiento a las necesidades y situación del colaborador.
o   Encasillar al colaborador.

jueves, 4 de octubre de 2012

Proceso de Coaching de Equipos

La finalidad de los procesos de Coaching de Equipos es acompañar a los equipos en el desarrollo de su rendimiento, para que el resultado del conjunto supere con creces al de la suma de las partes.

El Coaching Organizacional de Equipos trata de lograr mayor cohesión y unidad entre los miembros de los equipos mejorando la comunicación, la confianza, el liderazgo y las competencias directivas. Alinear y aunar esfuerzos para coordinar acciones de manera eficaz en objetivos comunes a toda la organización y mejorar en la gestión de conflictos.

El Coach Empresarial de Equipos acompaña al equipo hacia el logro de la madurez cultural de la organización, buscando ampliar cada vez en mayor medida, la autonomía y el compromiso de sus miembros.

El Coach Empresarial centra su atención en las relaciones que se establecen entre los miembros del equipo y el impacto que tienen dichas interacciones en los resultados que la organización quiere o espera conseguir.

De la atenta observación de estas relaciones suelen surgir los aprendizajes claves para potenciar los cambios.

El Coach ayuda a la reflexión colectiva sin involucrarse en el tejido de relaciones, sin tomar el control de las reuniones ni relevar a sus integrantes de sus responsabilidades.

El equipo es el que dirige su propio aprendizaje, manteniendo en todo momento el control de sus objetivos, de sus métodos y de su forma de operar. El Coach Empresarial de Equipos acompaña dando feedback y siendo espejo, ayuda a la reflexión estratégica y entrena la fluidez del diálogo.

“La característica fundamental de un equipo relativamente no alineado es el desperdicio de energía. Por el contrario cuando un equipo logra mayor alineamiento surge una dirección común y las energías individuales se armonizan.” - Peter M. Senge

Características fundamentales del Coaching de Equipos

La clave del aprendizaje en equipo no depende de la amistad sino de otro tipo de relación.

La base del Coaching de Equipos es el dominio personal de sus componentes y se desarrolla con la visión compartida.

Es un proceso de alineación con la visión compartida para crear los resultados que todos realmente quieren.

Cuando uno está en un equipo auténticamente alineado con la visión compartida tiene una sensación muy difícil de describir. Es una experiencia mágica. Los jazzistas lo hacen en términos místicos, dicen: “la música no fluye desde de ti sino a través de ti”

Hablando de esta característica muchos managers comentan que han vivido comités de muchas horas de duración sin darse cuenta del paso del tiempo. Habían llegado a un entendimiento compartido sin tener que votar nunca.

El proceso esencial del Coaching de Equipos

La esencia del Coaching de Equipos es la alineación con la visión compartida.

Es un proceso de alineación con la visión compartida para crear los resultados que todos realmente quieren. Cuando un equipo está alineado con la visión compartida se transforma en un microcosmos para aprender a través de toda la organización.

El proceso del Coaching de Equipos supone un dominio de las prácticas del diálogo y la discusión. Implica aprender a afrontar creativamente las poderosas fuerzas que se oponen: conflictos enfrentados, rutinas defensivas, supuestos y guerras de abstracción.

La base del Coaching por Equipos es el dominio personal de sus componentes y se desarrolla con la visión compartida. Pero hay equipos formados por personas con elevado dominio personal, de gran talento, formación, con grandes habilidades y que durante cierto tiempo comparten una visión y, en cambio, no consiguen aprender porque no han logrado esta alineación continuada.

No funcionan como aquél gran grupo musical u orquesta que saben tocar todos juntos y que suenan como uno solo.